jueves, 10 de enero de 2013

Grecia
Ubicada al sureste del continente europeo, Grecia es actualmente uno de los países de la Unión Europea y también uno de los que cuenta con una historia más rica y larga para Occidente.

 Grecia es, en términos geográficos, una península que cuenta con una sección continental y una sección insular poblada por miles de islas que van desde lo más diminuto a islas de gran tamaño como Creta. 

Se encuentra rodeada por las aguas del Mediterráneo, así como también por las aguas del Mar Egeo y el mar Jónico. 

La parte continental es conocida como la Península del Peloponeso mientras que sus 1400 islas pueden ser divididas en islas grandes como Creta, Lesbos, Chios y Euboea por un lado, y los grupos de Islas Cícladas (al sur), Islas del Dodecaneso (al sureste) e Islas Jónicas (al oeste). La capital de Grecia es la imponente y única ciudad de Atenas.

Grecia cuenta con una de las historias antiguas más fértiles e increíbles para la humanidad. En esta región se desarrolló lo que sería considerada la primer gran civilización de Occidenta: la civilización griega. Esta sociedad tuvo enormes logros que afectaron a la historia de la humanidad y que siguen presentes en nuestros días. 


Entre estos logros debemos mencionar sin dudas a la democracia, al uso de la razón, a la filosofía, la historia, el teatro, los Juegos Olímpicos y muchos otros fenómenos que hicieron de la Grecia Antigua la cuna de la humanidad occidental.

Hoy en día, Grecia es una república parlamentaria que cuenta con un gobierno democrático. El idioma que se habla en esta región es el griego, otro de los grandes logros de esta civilización. Entre las ciudades más importantes de Grecia encontramos, además de Atenas y su fabuloso Partenón, a las ciudades de Esparta, Samotracia, Thessaloniki, Kárpatos, Heraklion, Corinto, Patras y muchas otras.


Otro de los legados más importantes, y quizás el más delicioso, es el de la fabulosa gastronomía griega, basada en torno a productos tales como las olivas, el orégano, tomates, queso, cebolla, numerosos pescados de mar y deliciosas exquisiteces dulces. 


Finalmente, no podemos dejar de mencionar la importancia que ocupa Grecia hoy en día como centro turístico no sólo por sus espectaculares creaciones artísticas sino también por sus hermosas islas bañadas por el Mar Mediterráneo en las cuales el sol parece nunca ponerse. 

Atenas
Atenas es el nombre de la actual ciudad capital de Grecia, uno de los países con historia más rica e influyente de todo Occidente. Atenas se encuentra al sur este de Grecia, en la península del Ática de la cual siempre fue la ciudad más sobresaliente. Además de ser la más poblada, Atenas siempre fue la ciudad con mayor poder político y económico de la región, excepto por algunos períodos específicos de decadencia. Atenas es la cuna de elementos importantísimos para la sociedad occidental actual tales como la filosofía, la democracia, el teatro, la historia, entre otras.

Atenas cuenta hoy en día con un área cercana a los 39 mil kilómetros cuadrados mientras que su población es de casi 750 mil habitantes, por lo cual su densidad es bastante baja en comparación con otras ciudades capitales del mundo. 

De todos modos, Atenas cuenta con una importante región metropolitana en la cual se encuentra gran parte de la población que rodea a la ciudad. Esta ciudad está administrativamente organizada en siete distritos mayores, algunos de ellos antiquísimos y otros más modernos.

La historia de Atenas es increíblemene rica y poderosa para la cultura occidental. Se considera que el nombre de la ciudad proviene de la fantástica diosa Atenea, que es la diosa protectora de la ciudad. Mientras que se estima que Atenas como ciudad ha existido por más de 3400 años, no sería hasta el siglo V antes de Cristo que esta ciudad lograría su máximo esplendor. Esta época, considerada como la época clásica de Atenas, fue el momento en el cual se creó la democracia, la forma de gobierno más igualitaria jamás creada por el hombre.

Atenas es un importante centro turístico además de ser la capital y centro económico del país. Su importante dinamismo turístico tiene que ver con la presencia de fabulosos e impresionantes monumentos de la Antigüedad entre los cuales el Partenón o templo de los dioses ocupa el lugar más destacado.


Ágora
El concepto de ágora es un concepto de gran complejidad y muy antiguo, existente ya en la Grecia Antigua, civilización de la cual proviene. Ágora es un término griego que significa ‘lugar de asamblea o reunión’.

Tradicionalmente, el ágora era el lugar en el cual específicamente designado para que los ciudadanos griegos se reunieran a debatir sobre los diferentes asuntos concernientes al sistema democrático. 

Así, el ágora puede ser entendido como la forma representativa de la democracia porque significa la plena participación de todos a diferencia de otras formas de gobierno en las cuales las decisiones son tomadas por una o por pocas personas.

Como lugar físico, el ágora era en la tradición griega antigua, siempre un espacio abierto y relativamente grande (dependiendo de las necesidades de cada polis o ciudad-estado) en el cual se reunían todos los individuos considerados ciudadanos. 


En este espacio se conformaba la asamblea de la ciudad y ella era la responsable de tomar decisiones que tuvieran que ver con el desarrollo político, social y económico de cada ciudad. El ágora puede ser entendido como una plaza a la cual todos los ciudadanos podían y debían asistir para participar de la democracia. Cuando las asambleas no se llevaban a cabo, el ágora funcionaba como lugar de esparcimiento así como también de comercio y compra-venta de productos de diferente tipo.

Como es de suponerse, el ágora era la parte más importante de la ciudad junto con la acrópolis o zona elevada en la cual se erigía el templo al dios de la ciudad. Debido a la importancia que se le otorgaba a la democracia en la antigua Atenas, el espacio donde se llevara a cabo tal actividad pasó a convertirse en el centro político, económico y social de la época. Hoy en día, la palabra ágora nos da otros términos tales como agorafobia, que no es otra cosa que, justamente, el miedo a los espacios abiertos.


Filosofía
Desde que el hombre es hombre se ha sentado a reflexionar sobre el origen del universo, el sentido de las cosas y sobre su propia existencia. 

De eso hablamos cuando nos referimos a la filosofía, que etimológicamente significa “amor a la sabiduría” y que constituye la práctica metódica de estas reflexiones. 

Si bien comparte el cuestionamiento último sobre la existencia humana con la religión, la filosofía se basa en un razonamiento crítico y sistematizado, abierto al debate y a la reformulación. 

Se ha debatido si puede considerarse a la filosofía como una ciencia, dada la ausencia de los contenidos experimentales o empíricos que caracterizan a la ciencias fácticas tradicionales.

Sin embargo, cabe señalar que la filosofía puede practicarse en cualquier contexto, pero su ejecución más sistemática es la que hoy conocemos cuando la estudiamos como ciencia. 


Si bien algunos atribuyen el origen del estudio filosófico a los egipcios, los primeros filósofos de los que se haya tenido referencia real son por supuesto, los griegos y se los conoce como los “presocráticos”. 

En adelante y siguiendo distintas corrientes, nos encontraremos con Platón, discípulo de Sócrates (de quien no se conserva ningún documento escrito y sólo se lo conoce por las referencias platónicas), que encontrará una primera oposición filosófica en Aristóteles. 
Los textos platónicos han permitido reconocer la sistematización del conocimiento socrático, propio de los primeros tiempos de esplendor de Atenas, en contraposición con las obras completas aristotélicas que marcaron gran parte de los conceptos filosóficos del mundo antiguo, incluido el posterior imperio romano.

La Edad Media fue un período ciertamente oscuro para la práctica de estas meditaciones, aunque uno de sus máximos representantes fue Santo Tomás de Aquino, un religioso cristiano que, además, quería probar la existencia de Dios a través del examen crítico. Es apropiado hacer énfasis en que Santo Tomás intentó con notable éxito aplicar la modalidad de Aristóteles a la luz de su fe en la cristiandad, dando lugar a la llamada filosofía tomista, que aún hoy es uno de los pilares más aplicados por esta ciencia en Occidente.

Es probable que, cuando escuches hablar de filosofía, esta disciplina esté asociada con el estudio más moderno de esta ciencia. Quizás oíste algo sobre Descartes, Locke, Hume o Kant, todos ellos grandes exponentes de la filosofía que tiene como base, o bien la razón (y por eso a algunos se los llama racionalistas), o bien la experiencia (y a éstos se los denomina empiristas).


Ambas corrientes han marcado caminos con convergencias o divergencias variadas durante la Edad Moderna, cuyas repercusiones aún se perciben en el conocimiento filosóficos de los tiempos actuales. No obstante, la filosofía moderna tardía nos llega más de cerca y es aquella que incluye a pensadores alemanes como Hegel, Engels y Nietzsche. 
Este último inició la fase existencialista de la disciplina, convirtiéndose en un filósofo revolucionario, en muchas ocasiones interpretado de forma equívoca, en especial por los movimientos europeos totalitarios del siglo XX.

Precisamente, fue en ese siglo en el cual predominó la segmentación de la filosofía en ramas mucho más específicas como la fenomenología, el existencialismo, la hermenéutica, el estructuralismo y el postestructuralismo.

Esta complejización progresiva de las doctrinas ha motivado que distintas vertientes de la filosofía se hayan convertido hoy en ciencias con entidad propia, y entre ellas pueden contarse la metafísica, la ontología, la cosmología, la lógica, la gnoseología, la epistemología, la ética y la estética, entre muchas otras. 

También la filosofía ha encontrado su aplicación en el estudio de las matemáticas, las ciencias sociales y muchas otras, en especial en aquellas disciplinas en las cuales se fusionan contenidos puramente científicos empíricos con un acentuado componente de índole moral o cultural, como acontece con la medicina.

A su vez, cabe mencionar aquí que la historia de la filosofía tal como la conocemos está trazada a partir de los pasos que esta ciencia ha recorrido en Occidente. 

Por ende, para abordar la filosofía en toda su plenitud, también hay que ocuparse de todo lo que ocurrió durante estos siglos en Oriente, donde podemos encontrar a filósofos de gran envergadura como el chino Confucio.

Así, numerosos movimientos religiosos y místicos del Asia han dado lugar a extensas corrientes filosóficas, como el mencionado confucionismo y distintas vertientes que, con distintos matices, se originaron en Japón o China. Por otra parte, el subcontinente indio es sin duda una profunda cuna filosófica, en la cual diferentes culturas dieron lugar a escuelas complejas de filosofía que marcaron la cultura de la India y de naciones vecinas por siglos.

Filosofía de la educación
La filosofía es una ciencia que se ocupa de la esencia, las propiedades, las causas y los efectos de las cosas naturales; la palabra filosofía deriva de la unión de dos vocablos griegos: philos (amor) y sophia (pensamiento, conocimiento y sabiduría), por tanto, la filosofía es el amor por el conocimiento o por la sabiduría. 

La filosofía implica el análisis racional del sentido de la existencia del hombre, tanto en el plano individual, como en el colectivo y fundado siempre en la comprensión del ser.

Y por su lado, la educación es un conjunto de procesos y de procedimientos que permiten que todo humano acceda a la cultura, lo que lo distinguirá ciertamente del resto de los animales.

Mientras tanto, la filosofía de la educación es una de las ramas de la Filosofía que se ocupa excluyentemente del tema de la educación.
La educación en si misma constituye un problema filosófico, por tanto, los más grandes filósofos de todos los tiempos, desde la antigüedad más remota, se han ocupado tanto de plantear el tema de la educación como de su abordaje en las más diferentes situaciones y niveles.

Si bien el contenido de la educación resulta ser muy complejo y presenta grandes variaciones de una cultura a otra, el mismo encuentra unidad justamente en el hombre, porque de todos los animales, es el hombre el único capaz de ser educado. Si un ser humano no es educado, tendría de humano únicamente el aspecto físico, en tanto, lo que lo distingue del animal, que son las técnicas, la lengua y las costumbres, el hombre lo ha aprendido de las enseñanzas recibidas.

Entonces, se trata de precisamente este lazo que se entabla con la humanidad lo que hace que la educación sea algo más que un simple adiestramiento o maduración.

La tarea primordial que asumirá el filósofo de la educación será la de preguntarse acerca de las finalidades de la educación, prevaleciendo el por qué de cualquier aspecto o circunstancia


Metafísica
La metafísica es una de las partes fundamentales de la filosofía que se ocupa del estudio del ser, sus propiedades, principios, causas y fundamentos esenciales de su existencia, es decir y en otras palabras, la metafísica enfoca su atención hacia todo aquello que trasciende lo meramente físico.

Además, esta importante rama de la filosofía, reparte su atención a dos cuestiones que son las que a su vez determinan su división en dos grandes ramas, la Ontología que es la que se ocupará exclusivamente del estudio del Ser y su esencia y por el otro la Teología, que destina sus esfuerzos al estudio de Dios y su esencia.

Asimismo y desde tiempos remotísimos, más precisamente en la Antigua Grecia, lugar y tiempo en el cual muchos estuvieron ocupados de estas cuestiones, la metafísica constituía el saber más elevado al cual una persona podía pretender llegar, dado que encerraba aquellas últimas cuestiones trascendentales que nos preguntamos de la vida y el ser, entre otros.

En lo que respecta a su denominación, es decir, el porqué se escogió el nombre de metafísica para denominar a este tipo de estudio, se encuentra en que así fueron llamados una serie de 14 libros escritos por uno de los filósofos más importantes de aquella época, Aristóteles y que por supuesto discurrían sobre estas cuestiones.
Y como la metafísica se pregunta y ocupa como bien dijimos del estudio del ser y este implica un montón de cosas a la vez: un origen, una constitución, una interrelación, entre otras, es que la metafísica se ocupará individualmente de cuestiones como la nada, la realidad, la mente, la naturaleza, la libertad, los cambios, la relación entre los universales y particulares, el deber ser y su contraposición con el deber ser, entre las más salientes.

Pero ahora bien, mencionamos todo aquello de lo cual se ocupa, sin embargo, nos resta lo más importante que es cómo lo hace.., y lo hace de diversas formas.., de manera especulativa, partiendo de una cuestión suprema, por ejemplo el ser y a partir del el irá interpretando toda la realidad, inductivamente también, configurándose una mirada metafísica del mundo o reduccionista, comprendida como un simple todo construido a partir de supuestos, de los cuales los individuos siempre tuvimos que partir para conocer y actuar.
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