martes, 11 de septiembre de 2012

KO, LA REVOLUCIÓN
(I ching, oráculo chino Hexagrama 49)

Los trigramas representan a las hijas menores. Sus influencias se encuentran en actual conflicto y cada fuerza combate a la otra como el fuego y el agua, cada una trata de destruir a la otra. De aquí la idea de revolución. Las revoluciones que mejoran, que regeneran, son siempre necesarias, sin embargo, hemos de tener en cuenta que toda revolución significa conflicto, lucha, antagonismo, oposición. Por eso las revoluciones son algo serio a lo que solo hay que recurrir en momentos de verdadera necesidad, en aquellos momentos en los que no queda otra solución.


Las cosas están en cambio continuo, por eso es necesario ordenarlas periódicamente. Es decir, la realidad se basa en la lucha entre el orden y el caos. Todo cambio implica un cierto grado de caos, por eso, tras todo cambio se ha de procedes a ordenar las cosas. Cuando las cosas están ordenadas y en equilibrio tienden a envejecer, a corromperse, por eso es necesario el cambio y el caos correspondiente. De esta manera, la vida son ciclos de cambio-caos y de orden, de yin y de yang. El sabio, sabe prever, reconocer, las diferentes épocas y anticipadamente tome medidas correspondientes a cada una. 

KO, LA REVOLUCIÓN
KO, LA REVOLUCIÓN
Tui
Arriba Tui, lo sereno, el lago
Li
Abajo Li, lo adherente, la llama

El juicio
"Revolución. En tu propio día eres creído. El mayor éxito se obtiene a través de la perseverancia. Los remordimientos desaparecen".


Las revoluciones políticas son asuntos extremadamente graves. Deben ser emprendidas sólo por hombres muy capaces y cuando las circunstancias no permitan otro camino. Nadie es llamado a la tarea pero sólo un hombre que tiene la confianza del pueblo y sólo él puede lograrlo. Hay que proceder por el camino correcto y tratar de prevenir los excesos. Hay que permanecer libre de ambiciones personales y preocuparse realmente de las necesidades del pueblo. Sólo de esta manera no habrá lugar a arrepentimientos. Los tiempos cambian, y con ellos sus exigencias. Lo mismo que las estaciones cambian en el curso del año: En el ciclo del mundo también hay una primavera y un otoño en la vida de los pueblos y naciones, que llaman a las transformaciones sociales.

La imagen
"Fuego en el Lago. La imagen de la revolución. El hombre superior pone el calendario en orden y aclara las estaciones".


Fuego y lago combaten para destruirse mutuamente. También en el curso del año hay combates entre las fuerzas de, la luz y las fuerzas de la oscuridad. El hombre controla esos cambios de la naturaleza fijándose en su regularidad y marca el paso del tiempo de acuerdo a ello. En este camino orden y claridad aparecen dentro del aparentemente caótico cambio de estaciones y el hombre es capaz de ajustarse anticipadamente a las exigencias de las diferentes épocas.

Las líneas
Mutación en la línea 1 (base) significa: "Envuelto en el cuero de una vaca amarilla".


Los cambios deben emprenderse cuando no queda otra cosa que hacer. Al comienzo se requieren ciertas restricciones. Debe permanecerse firme y controlarse --amarillo es el color del intelecto-, y la evitar hacer nada antes que llegue el momento apropiado, porque cualquier ofensiva prematura acarrea malos resultados.

Mutación en la línea 2 significa: "Cuando llega el propio día se puede crear la revolución. Partir trae buena fortuna. Sin reproches".

Cuando hemos tratado: por todos los medios de sacar adelante las reformas sin éxito, la revolución se hace necesaria. Pero debemos prepararnos cuidadosamente para ella. Se requiere un hombre hábil y que posea la confianza pública. Con un hombre así las cosas pueden marchar bien.. La primera cosa a considerar es nuestra propia actitud hacia las nuevas condiciones que inevitablemente deben llegar. Trae fortuna y no hay error.

Mutación en la línea 3 significa: "Partir trae desgracia. La perseverancia acarrea peligro. Cuando hablar de revolución ha dado la vuelta tres veces se puede confiar en sí mismo y los hombres le creen".

Cuando los cambios son necesarios hay que evitar dos errores: uno reside en la excesiva prisa que lleva al desastre. El otro radica en la vacilación y conservadurismo que también es peligroso. No pueden desestimarse las demandas de cambios. Cuando ya se ha hablado mucho de cambios y se han ponderado bien puede aceptárseles. Se lograrán los objetivos.

Mutación en la línea 4 significa: "Los remordimientos desaparecen. Los hombres creen en él. Cambiar la forma de gobierno trae buena fortuna".

Cambios radicales requieren una autoridad adecuada. Un hombre debe poseer fuerza y una posición influyente. Lo que haga debe corresponder a la más alta verdad y no emanar de motivos arbitrarios o mezquinos. Así acarrea gran fortuna. Si una revolución no se funda en bases reales los resultados son malos y no tiene éxito. El hombre que mantiene tal empresa instintivamente logra obrar con justicia.

Mutación en la línea 5 significa: "El gran hombre cambia como un tigre. Pero antes interroga al oráculo. Es creído".

Una piel de tigre, en la que se distinguen claramente las rayas negras, y amarillas, es visible desde lejos. Lo mismo ocurre cuando la revolución es conducida por un gran hombre. Su guía se torna visible y cualquiera lo entiende. No necesita consultar los oráculos, porque gana espontáneamente el apoyo de su pueblo.

Mutación en la línea 6 significa: "El hombre superior cambia como una pantera. El hombre inferior muda de pluma en la cara. Partir trae desgracia. Permanecer perseverante trae buena fortuna".

Después de solucionar los problemas fundamentales se requieren ciertas reformas menores. Se trata de detalles similares a los que marca la piel de una pantera. Viene un nueva orden, el cambio de pluma. No se trata de nada profundo, pero si inesperado. Debemos damos por satisfechos con lo obtenido. Si queremos ir demasiado lejos no encontraremos el reposo y sí la desgracia. El objeto de una gran revolución es alcanzar la claridad, condiciones seguras y una estabilización general.
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