sábado, 8 de septiembre de 2012

El oráculo chino (I Ching) o 
Libro de los cambios
(Primera Parte)

Oráculo chino, también conocido como I ching, Libro de los cambios ó Libro de las mutaciones.

Existe mucha información sobre la antigua sabiduría china, y aprenderás la importancia de ella y su aplicación. Este arte adivinatorio ayuda a mejorar la vida a través de su interpretación.

Comienza leyendo esta breve introducción, luego puedes seguir por la historia, los fundamentos, la filosofia que desarrolla, y después a conocimientos más avanzados sobre los trigramas que lo componen, los 64 hexagramas, cómo se consulta el I Ching, y finalmente, estarás preparado para realizar y comprender la consulta de I Ching.

El I Ching es uno de los más viejos textos chinos, y sigue siendo importante en vida china moderna. 


La traducción generalmente del nombre suele ser: "Libro de Cambios" o "Libro de las Mutaciones", ya que I Ching significa mutaciones, cambios, evolución. Originalmente el "Libro de las Mutaciones" era de uso exclusivo de los gobernantes. Hoy todos podemos disfrutar de su sabiduría.

En un principio este libro ofrecía dos respuestas posibles, un Sí ó un No, (Yin o Yang), pero con el tiempo, a partir de éstos se crearon combinaciones que acabaron transformando el simple sistema binario en uno más complejo, formando así los 64 hexagramas que componen el I Ching actualmente.

A los ojos de los chinos del antiguo Imperio del Centro, era el principio de toda sabiduría. Y todos los conocimientos humanos, naturales, ontológicos, psicológicos, morales y políticos estaban incluidos en él, condensados en sesenta y cuatro ideogramas de presentación hexagramática.

Como hemos dicho anteriormente, el I Ching es en sí mismo una serie de 64 hexagramas, compuesta de todas las combinaciones posibles entre los ocho trigramas. Los trigramas son combinaciones del símbolo sólido y de las líneas 
rotas, el anterior representando la fuerza del Yang, el último la fuerza del Yin.

El "Yin-Yang" es una imagen simbólica que se adoptó para explicar la constante transformación cíclica de la naturaleza, que introdujo la idea de los opuestos, el Yin y el Yang. La idea de lo oscuro y de lo luminoso simbolizado por un círculo cuya mitad es blanca y la otra negra conteniendo cada una de las partes un pequeño punto del color de su opuesto. 

Esto significa que cada vez que una de las fuerzas alcanza su límite contiene en sí misma la semilla de la opuesta. Este símbolo contiene toda la base de la filosofía de China.

Poco o nada hay de estático en esta concepción de la vida y del universo en el que la constante transformación caracteriza la fuerza de cada par de opuestos. A partir de la idea del Yin y Yang se desarrolló un complejo sistema de arquetipos cósmicos que conocemos como el I Ching o Libro de las Mutaciones. 

Los ocho trigramas muestran todas las combinaciones posibles de estas dos líneas (Yin-Yang), con tres líneas en cada trigrama, mientras que las líneas sólidas y quebradas se oponen, representando la tensión primordial entre el yin y el yang, de la misma manera los trigramas (en una formulación) se arreglan como conjunto de contrarios.


Cielo
Tierra

Montaña
Lago
Trigrama CHI'EN
Trigrama K'UN

Trigrama KEN
Trigrama TUI





Viento
Trueno

Fuego
Agua
Trigrama SUN
Trigrama CHEN

Trigrama LI
Trigrama K'AN

La Historia del I Ching

El I Ching es el más leído de los cinco Clásicos Chinos. La tradición dice que este libro pudo haber sido escrito por el legendario emperador chino Fu Hsi (2953-2838 a.C.). Es posible que el I Ching derive de una técnica de adivinación muy antigua, nada más ni nada menos que prehistórica.  


En el ámbito de las predicciones, éste puede considerarse el libro más antiguo de todos. Otros comentarios posteriores han sido aportados por el rey Wen y por el Duque de Chou en el XI siglo a.C.


 Según la antigua tradición China, el inventor de los ocho triagramas (pa-kua) que representan el fundamento del sistema del I Ching y de los cuales derivan los 64 hexagramas, fue el primer legendario emperador Chino que gobernó entre los anos 2852-2737 a.C.: Fu Hsi.

Este personaje donó a las poblaciones muchas invenciones útiles e innovadoras para la época, como la pesca con la red, la cría de gusanos de seda y la oportunidad de domesticar los animales.

La más importante entre sus invenciones es la de los ochos triagramas y la consultación del oráculo por medio de las ramas de aquilea (Achillea millefolium).
El segundo personaje que dio su contribución a la composición del Libro de los Cambios fue Ching Wen.


Conocido como el fundador de la Dinastía Chou (1150-249 a.C.) y gran escritor (su nombre significa "civilización-ching" o "escritura-ching"), introdujo los 64 hexagramas, su nombre y significado (texto T'uan). Ching Wen escribió su libro durante la detención ordenada por Hsin "El tirano", destituido a continuación por el hijo Wu. Fu él que dio el nombre al "Libro de los Cambios".

Se le atribuye a Confucio (Kung Tzu, 551-478 a.C.) la escritura de los Comentarios y parte de los Apéndices del "Libro de los Cambios". A la edad de 50 años, Confucio declaro: "Si el cielo me pudiera dar otros 50 años de vida, los dedicaría al estudio del I- Ching y quizás entonces aprendería a mantenerme alejado de los problemas". 
Confucio escribió diez comentarios sobre este clásico, llamados "Las Diez Alas", transformando un texto de predicciones en una de las mejores obras de la filosofía.

Desde entonces el libro del I Ching fue la inspiración también para los sucesivos Taoistas, como Chuang Tzu y Lao Tzu, y para distintos filósofos y científicos.


El occidente conoció este extraordinario libro en 1854, gracias a la traducción de J. Legge.


Fundamentos del I Ching (Libro de los Cambios)

"El I Ching ó Libro de las Mutaciones, es el único de los cinco grandes libros canónicos de China, que sobrevivió a la quema decretada por el tirano Ch'in Shih Huang Ti, en el año 213 A.C. Las visicitudes de su composición y de su historia bibliográfica, imprecisan los orígenes absolutos del libro, porque denotan paternidades diferentes a cada parte que lo compone". 


Tradicionalmente, se menciona a 4 autores como impulsores del Libro de los Cambios (I ching): Fu Hsi, inventor de los signos lineares (líneas Yin y Yang), que componen los trigramas y hexagramas, el Rey Wen, su hijo, el Duque de Chou, y Kung Fu Tze (Confucio).

Comprende 64 hexagramas, y cada uno habla de una situación diferente, ante una pregunta que le plantee quien lo consulta. Los Chinos consideran que "agentes espirituales" especiales son quienes logran dar la respuesta precisa a lo que la persona desea saber.

El I Ching es un libro sabio, ya que plantea entre líneas, a lo largo de cada uno de los 64 hexagramas, que la persona debe conocerse a sí misma, a fin de que pueda interpretar, y llevar a cabo lo que éste le plantea. Esto significa que no puede ser consultado por personas inmaduras o frívolas.



Este libro es el que más influencia ha tenido en el bagaje espiritual tradicional de los chinos, durante los últimos 3.000 años.


De acuerdo a la filosofía china existe una dualidad universal en sincronía, representada por el Yang (principio celeste), y el Yin (oscuridad). El Yin Yang surge del Tai Chi Tu o "el supremo último" (Supremo Absoluto de la cosmogonía taoísta), y allí están contenidos el Yin y el Yang. 

El I Ching incluye 64 hexagramas, que son 64 actitudes o contextos humanos. Las líneas de cada hexagrama son posiciones vitales y se manifiestan en celestes u oscuras, como elementos constituyentes aunque contrapuestos y complementarios, igual que el Yin y el Yang. El I Ching pide una identificación de la persona con su tema, ya que la actividad que cada uno realiza es un medio de conocimiento interior. Esto significa que solo conociéndonos y comprometiéndonos, entenderemos.

La filosofía del I Ching

El I-Ching, contiene y ofrece con sus respuestas toda la sabiduría de la China clásica, ha servido de inspiración para los mas grandes de sus pensadores. Las dos grandes ramas del pensamiento Chino: el Confucionismo y el Taoísmo tienen en el Libro de las mutaciones sus raíces comunes.



Para el I Ching todo está en movimiento, estableciendo una pautas, representando la trama de las cosas en forma de ideas o imágenes que van mutando hacia otras, expresando así la corriente del movimiento por lo que lo que ha de ocurrir habita ya en potencia en la realidad profunda o bien lo que sucede ya es completamente presente.


Este continua acción de la vida, que nunca cesa y sucede de forma cíclica, la contempla según un principio básico: Acorde o Desacorde al Tao, al Sentido Evolutivo del Universo. Es decir, si el camino está en armonía al proceso natural de las cosas.

 

El Tao es la Ley que organiza la realidad que contemplamos, el principio que subyace tras las cosas. Es el Sentido de ese discurrir en el curso de la corriente de la existencia. 


 

Así, la Ventura o la Desventura, clave de su consulta, se establece según esté la acción orientada o desorientada en la Aventura de Vivir.

"Lo inmutable es lo mutable"


Para el I Ching todo está vivo, en permanente movimiento y dirigiéndose hacia algo (su propio sentido, su Tao).

Los dos principios básicos sobre los que establece su criterio son el Yin y el Yang, lo oscuro y lo luminoso, lo pasivo y lo activo.
Mediante la constante mutación de estos dos principios se construye la existencia en un proceso cíclico reflejado en los acontecimientos naturales: el día-la noche, el verano-el invierno, lo lleno-lo vacío... Para predecir los acontecimientos el I Ching se basa en un criterio simple y sencillo: la semilla (lo que está en potencia) y el árbol (lo que está en acto). 


El árbol de nuestro presente es fruto de la semilla del pasado, y a la vez está generando una nueva semilla que marcará nuestro futuro. Es decir, el presente es el despliegue de la causa pasada, y el futuro se está generando de modo oculto en el presente en forma de semilla que finalmente se desplegará tal como ocurrió en el pasado.

"La trama invisible"

Sobre ese flujo constante del discurrir, ese Río Vivo, existe un sentido oculto que subyace tras lo visible y que configura las cosas según su criterio.

Es el Tao, y el I Ching lo expresa mediante una serie de Ideas mostradas en imágenes naturales (Cielo, Tierra, Montaña, Lago, Viento, Trueno, Agua, Fuego). Estas imágenes son “pautas” que nos permiten comprender el proceso en el que estamos viviendo, aclararnos la trama oculta de lo que ocurre. Es un modo de representar cómo se desarrolla el “Espíritu de las Cosas” en ese “Flujo del Tiempo”.


La sentencia “Cuando algo está en germen es posible cambiarlo”


El Oráculo establece un criterio básico de realidad: acorde o desacorde a la armonía, ventura o desventura, ganancia o perdida. Conforme a ello podemos continuar nuestro trayecto o bien retroceder y tomar otro curso que nos favorezca más para alcanzar nuestra meta. 

Esto es así porque el Oráculo se basa en detectar el Rumbo del Movimiento, la Dirección de la Fuerza que está presente en nuestra vida. La tendencia puede ser fortalecida o debilitada mediante nuestro hacer o no-hacer, permitiendo así que seamos partícipes de los acontecimientos que vivimos. 

El consejo
El Oráculo nos ofrece su Consejo, una serie de recomendaciones surgidas de miles de años de estudio para conseguir la meta. La profundidad y seriedad de sus recomendaciones han hecho que se le denomine "El Anciano", y aglutina en él toda la esencia del pensamiento oriental más elaborado. 


Clave de la medicina oriental, base fundacional de la cultura china, el I Ching ofrece la Comprensión de la Situación (El Sentido de la Corriente) y un Consejo para armonizarse con la trama de las cosas, con el Tao, con lo bueno y sano. Se trata de lograr el camino acertado, de buscar la armonía adaptándonos activa o pasivamente a lo que ocurre según el criterio que consigamos obtener ante ese corriente de acontecimientos que vivimos.

Cómo se consulta el I Ching


El libro del I Ching o "Libro de los cambios", es uno de los cinco clásicos y fundamentales libros del Confucionismo. Desde tiempos inmemorables es, sin lugar a dudas, el principal oráculo y el primer recurso espiritual de los pueblos asiáticos. Además ha siempre tenido un aumento creciente en Europa y América gracias a su misteriosa potencialidad de dar pronósticos muy detallados a quien desee estudiarlos con atención.
 
El I Ching no hace una verdadera previsión del futuro, pero brinda una clara visión del presente y ofrece indicaciones sobre cómo afrontar el momento actual que estamos viviendo. "Va más allá" de la pregunta que ha sido formulada, poniendo al desnudo las más profundas verdades de la naturaleza de nuestro inconsciente; naturalmente, consultando el I Ching se obtiene también la previsión de un determinado evento, pero dependerá siempre de la voluntad y la capacidad de comprensión y extrapolación del consultante.


Forma de consultar el I Ching


Según la tradición china, el I Ching se consulta utilizando 50 ramas de aquilea (Achillea millefolium). Siendo un procedimiento muy largo, frecuentemente se basa en el uso de tres monedas o tres bastoncitos (se puede usar cualquier tipo de moneda). Las tres monedas son lanzadas seis veces mientras se formula la pregunta. 

La persona que consulta el I-Ching sostendrá las tres monedas entre las manos a la altura de la frente, concentrandose en su pregunta, las agitará y después las dejará caer de las manos sobre una superficie plana. Esto se repetirá hasta un total de seis veces, hasta formar el hexagrama resultante.

Se dibujará en dos columnas de abajo hacia arriba, las diferentes líneas que aparezcan formando dos hexagramas que podrán ser iguales o distintos según se dé el caso. Esto depende de las reglas que se escriben a continuación.
Reglas para formar el hexagrama


Se deben tirar las monedas 6 veces. Según los 4 resultados posibles (tres caras, tres cruces, dos caras y una cruz ó dos cruces y una cara), se irán formando 2 hexagramas (columna 1 y columna 2 en nuestro diagrama siguiente). Los hexagramas se comienzan a formar siempre desde abajo hacia arriba (de la base a la cúspide).


Si te salen dos caras y una cruz significará que debes dibujar 
una línea discontinua en las dos columnas.

Tirada Columna 1 Columna 2 Mutacion
cara + cara + cruz No


Si te salen dos cruces y una cara significará que debes dibujar una línea continua en las dos columnas.


Tirada Columna 1 Columna 2 Mutacion

cruz + cruz + cara No


Si te salen tres caras tendrás lo que se llama mutación. Entonces dibujarás en la primera columna una línea discontinua, y en la segunda una continua.


Tirada Columna 1 Columna 2 Mutacion

cara + cara + cara Si


Si te salen tres cruces también tendrás una mutación, pero esta vez será al revés. La primera contendrá una línea continua y la segunda una discontinua.


Tirada Columna 1 Columna 2 Mutacion

cruz + cruz + cruz Si

Estas columnas reprensentan, la primera el primer hexagrama (el presente) y la segunda, el segundo hexagrama (el futuro). Las mutaciones representan el cambio


Si salen en las dos columnas el mismo hexagrama, significará que no hay mutaciones por lo que tan sólo tenemos una lectura, el hexagrama de la izquierda. Si se producen mutaciones, nos dará lugar a dos hexagramas distintos, por lo que se corresponderán a dos interpretaciones de la misma pregunta. Si se contradicen el hexagrama de la derecha y el hexagrama de la izquierda, tendrá más valor el de la derecha (el formado por la columna 2), que es la mutación.
Los trigramas del I Ching 

 Los ocho Triagramas, base del sistema de adivinación del oráculo chino o I Ching, han sido creados observando las quebraduras sobre un caparazón de tortuga y simbolizando las ocho fuerzas primordiales del Universo. Combinados en 64 hexagramas, representan las consecuencias de la interacción de estas fuerzas una con la otra. Trigrama = 3 líneas, hexagrama = 6 líneas.

Todos los fenómenos de nuestra vida pasan por ciclos Yin y Yang. El estudio de los ciclos de transformación a través de los elementos ha llegado más allá del mero análisis de los elementos. Estos patrones, o eventos en constante cambio, se correlacionaron en un modelo simétrico, que representa todas las posibles situaciones cósmicas y humanas. Este modelo está representado por los ocho trigramas. Los antiguos chinos reconocieron patrones matemáticos en la naturaleza. Ellos registraron la manera en que estos eventos macrocósmicos afectaban al microcosmos.


Este es el significado de cada trigrama:
 



Trigrama del Fuego LI - Triagrama del Fuego
Representa la luz que hace brillar cada cosa. Significa dedicación y pasión. Es símbolo de la gloria, de la fama y denota óptimas capacidades. Representa la guerra, las armas y las corrientes impetuosas. El órgano que le corresponde es el ojo.
"Li" es la hija del medio entre la Tierra y el Cielo. 



Trigrama de la Tierra K'UN - Triagrama de la Tierra
Representa el inicio y el abandono. Es receptivo y protectivo. Simboliza la maceta, la forma que contiene la tierra lista para ser fertilizada del cielo. El órgano que le corresponde es el estómago.
"Kun" es la madre de los otros triagramas.



Trigrama del Lago TUI - Triagrama del Lago
Está asociado con el placer y como consecuencia al deseo de reproducirse. Tui, "lago" esta conectado con el oeste y el otoño y puede significar también un ocaso, rotura. El órgano que le corresponde es la boca.
"Tui" es la hija menor de Cielo y Tierra.



Trigrama del Cielo CHI'EN - Triagrama del Cielo
Es el principio de superioridad. Es el creador.
El órgano que le corresponde es la cabeza. Simboliza el jefe, aquel que gobierna.
"Chien" es el padre de los otros triagramas.



Trigrama del Agua K'AN - Triagrama del Agua
El agua baña, por ende nutre, pero puede también ser causa de degrado. Sus símbolos son el pozo y la fosa. Significa una actividad que cesa y el peligro del estancamiento. Su órgano es el oído.
"Kan" es el hijo del medio entre el Cielo y la Tierra.



Trigrama de la Montaña KEN - Triagrama de la Montaña
Es el símbolo de la inmovilidad, unido al sentarse y a la meditación. Significa detenerse o protegerse contra el peligro de la invasión, contra los obstáculos que impiden nuestro avance. Su órgano es la mano.
"Ken" es el hijo menor del Cielo y de la Tierra.



Trigrama del Trueno CHEN - Triagrama del Trueno
Es el símbolo del crecimiento del movimiento. Su emblema es el rayo. Representa la forma vital que despierta y excita. Su energía encuentra su mayor expresión ya sea en el amor que en el trabajo. Su órgano es el pie.
"Chen" es el hijo mayor del Cielo y de la Tierra.



Trigrama del Viento SUN - Triagrama del Viento
Es la fuerza gentil que penetra en todas partes, pero que puede también ser causa de desesperación. Algunas veces es inconstante y puede disipar su propia energía. Su órgano es la pierna.
"Sun" es hija del Cielo y de la Tierra.



  Click aquí para ver: El oráculo chino (I Ching) o Libro de los cambios (Segunda Parte). Los Hexagramas del I Ching. 


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