sábado, 16 de junio de 2012

Cuentos tradicionales.

Las liebres.
Dos liebres se encontraban en el campo cuando, de repente, oyeron el estrépito de  una jauría de perros que se acercaban. Asustadas, echaron a correr para escapar de la amenaza. Mientras corrían, una de ellas dijo a la otra:
—Estos podencos no conseguirán cogernos si llegamos hasta el río.
—¿Cómo que podencos? —dijo la otra liebre, deteniendo su carrera—.


Estos perros que nos persiguen no son podencos, sino galgos.

—Yo sé más que tú de estas cosas —repuso su compañera, frenándose también —Si yo digo que son podencos, es que son podencos.


—Pues creo que te equivocas. He visto muchos galgos, y te aseguro que estos perros, por su forma de ladrar y de correr, son galgos.

—¡Pues te digo que no! ¡Si sabré yo que son podencos!

En esta discusión acalorada estaban cuando los perros —galgos o podencos— se les echaron encima, dando buena cuenta de ellas.

Chat gratis